Capítulo 4: ¡Eri tiene pesadillas y la linda solución!

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1:50 minutos después del capítulo anterior.

Todos estaban durmiendo tranquilamente en sus propios cuartos, el silencio se ocupaba en todo el lugar, la luna llena iluminaba la Academia.

Se podría decir que era una noche de paz y tranquilidad pero es muy pronto para eso, ya que en el cuarto del futuro Símbolo de la Paz se podía escuchar un leve llanto de una niña peliblanca mientras se movía de su cama, al parecer está que sufre una pesadilla.

Chisaki: ¿Quién te va a querer? Eres un moustro que sólo sirve para mis propósitos - dijo serio mientras se acercaba a ella de forma amenazante para luego desaparecer.

Chisaki, sólo escuchar ese nombre, para la pequeña Eri era miedo hacía la persona que la maltrataba por años. Mientras que afuera de sus sueños, ella empezó a llorar.

Mirio: ¡Por rescatarte he perdido mi poder! ¡Nunca debí salvarte! - gritó furioso y desapareció.

Mirio Togata, la persona que sacrificó su propio quirk para salvar a la niña, ella sabe que él nunca diría eso, pero su propio miedo la traiciona.

Uraraka: Nunca te quisimos, ¿creíste que estaríamos contigo? - preguntó burlona mientras se alejaba de ella para luego desaparecer.

Eri: ¡Mama! ¡No te vayas! - pidió mientras lloraba.

Midoriya: Jamás estaremos contigo. Adiós. . . moustro - dijo para luego irse a la dirección de Uraraka lentamente.

Eri: ¡Papa! ¡Mama! ¡No me dejen por favor! - exclamó mientras levantaba su mano queriendo alcanzarlos.

Midoriya: ¿Eri? ¡Eri! ¡Sólo es una pesadilla! ¡Despierta! - exclamó el pecoso haciéndola despertar rápidamente de su pesadilla.

Eri: ¿Papá? ¡Papá! - exclamó para luego abrazarlo con todas sus fuerzas mientras lloraba en su pecho.

Midoriya: Ya ya, tranquila princesa, sólo fue una pesadilla - dijo consolándola mientras le acariciaba la cabeza.

Eri: ¡Pero parecía tan real! - exclamó entre lágrimas.

Midoriya: Sólo era una pesadilla, ¿ves? yo estoy aquí y nunca te dejaré - dijo calmándola.

Eri: ¿Me lo juras? - preguntó mientras lo miraba.

Midoriya: Te lo juro, nada ni nadie nos separará - prometió con una sonrisa.

Eri: ¿Entonces puedo dormir contigo? Aún tengo miedo - preguntó con una carita muy tierna.

Midoriya: Claro Eri, no hay problema - respondió mientras se separaba del abrazo y la llevaba a su cama.

En eso, alguien toca la puerta, y es muy raro ya que nadie tocaría la puerta cerca de las 12 de la noche.

Midoriya: ¿Qué extraño? ¿Quién toca a estas horas? - se preguntó mientras se dirigía a la puerta.

Al abrir la puerta de topó con la chica de su corazón, Uraraka estaba frente a su puerta.
Ella vestía un pantalón rosa y una camisa negra. Él ya la había visto varias veces con esa ropa, pero aún la veía muy hermosa, lo que causó que se sonrojara.

Midoriya: ¿U-Uraraka-san? ¿Q-qué haces aquí? - preguntó muy nervioso.

Uraraka: ¿Puedo entrar a tu habitación? - preguntó con naturalidad.

¡Criando a Eri! (Terminada)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora