Está todo listo para ir al hospital y no mentiré, tengo miedo de lo que pase, nunca he estado en quirófano antes y la verdad no sé que pueda pasar.
Meditaba mucho cuando de la nada, comenzaron a tocar la puerta y al salir me sorprendió bastante la persona que lo hacía, era mi amigo el Fraile, me llenó de alegría el ver que me visitaba en estos momentos tan difíciles para mi.
-Estimado, ¿cómo está?-...
Y esa fue la pauta que inició la conversación con él, le dije la situación en la que me encontraba en esos momentos, a pesar de que ya conocía perfectamente en la encrucijada en la que me encontraba, me toco el hombro al ver que mi cabeza estaba baja y me dijo:
-Mi amigo, no estás solo, estoy contigo y estaré rezando mucho por ti mi hermano-
Esas son las últimas palabras que recuerdo de que me dijo antes de despedirse de mi, puesto que era vigilante de la virgen y el tiempo de la misa estaba apunto de terminar y tenía que volver por ella.
Me sentía triste, con miedo, pero decidido a hacer lo que fuese para estar bien, porque lo que yo más deseo en éste mundo es vivir.
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Con los pies en la tierra
Non-Fiction¿De verdad valoras la vida que tienes?, ¿Qué pasaría si te "vas" antes de tiempo? y ¿Qué pasaría si la vida te diera una segunda oportunidad? Suena loco, no? pero a mi me pasó...