Que paso pequeñín, acaso huiste y no volviste
Tanto has avanzado que a mi llegaste
Al final de todo, en mi un atardecer
De vuestras vidas quien las ve perecer
Tanto temias a tu pasado
Que huiste de tu presente
Para que la muerte esté a tu lado
Cuán monstruoso ha de ser tu invierno
Para ver la muerte como primavera
Y la soledad como amiga verdadera
Tu cuerpo que desista
Y tu alma persista
Por revivir un corazón pesimista
Que desea que el mal no exista
