Dueles.

992 44 0
                                        

𝓒𝓻𝓲𝓼𝓽𝓲𝓷𝓪
Ya hace casi una semana que no me habla, intento iniciar tema de conversación con ella y lo único que hace es esquivarme, y ni cuando le pregunto en clase me responde.
No entiendo como me puede doler que no me hable y que ni siquiera me mire cuando "sólo" es mi alumna..
¿"Sólo"?
Si fuera "sólo" mi alumna, no me dolería, eso lo tengo cien por cien asegurado.
No sé si es el tiempo qué llevamos hablando o no sé que es lo que me hace quererla tanto.
Hay veces que incluso cuando me ignora no puedo evitar que alguna lágrima salga sin rumbo ni previo aviso.
Tengo que hablar con ella.

𝓚𝓲𝓶
Ignorarla me duele, muchísimo.
Pero no puedo dejar que se quede en mi vida, la quiero mucho y creo que también es esa una de las razones por las que no puedo seguir con esto, me duele ver como consume su vida con esos vicios que no le sirven para nada, que poco a poco le quitan la vida y ver como cambia por culpa de esto.
En las ocaciones que ha intentado hablar conmigo y la he ignorado me a dolido aunque parezca que no.
Pero creo que es hora de hablar.
*
Ya tocó la sirena para cambiar a la siguiente clase y me toca con ella, antes una profesora amiga suya me ha dicho que si Cristina podía hablar conmigo y le he dicho que sí, ¿que me dirá?

𝓒𝓻𝓲𝓼𝓽𝓲𝓷𝓪
Al llegar a clase y saber que había accedido a hablar conmigo me puse de buen humor así que dejé la hora libre.

Cristina: Hola buenos días chicos, hoy voy a dejar la hora libre, podéis hacer lo que queráis y podéis usar el proyector, ya está encendido.

Al girar mi mirada hasta la fila de la ventana la pude ver, mirándome ansiosa por lo que le iba a decir.

Cristina: Kim, ¿puedes salir un momentito conmigo fuera?, necesito que me ayudes a traer una cosa.

Sin expresión alguna se levantó de su mesa y vino directamente hacía mí, se acercó tanto hasta quedarse justo enfrente de mí y pude oler su perfume hasta que se quedara impregnado en mis fosas nasales.
*
Al salir de la clase ni me miró, siguió todo el pasillo hasta sentarse en la mesa de guardia.

Cristina: Kim..., me duele todo esto, no entiendo muy bien por qué pero me duele, no me gusta de por sí que la gente me ignore como para que venga alguien que me importa y lo haga, sé que todo está mal, que los vicios son malos pero es lo único que me calma, ¿entiendes eso?, necesito calmar el estrés de aguantar a tanto niño chico, que están en primero de la ESO y lo único que saben hacer es liarla allí a donde vayan, estoy siempre discutiendo con mis padres y mi hermana, y ahora últimamente discuto mucho contigo, ¿cómo no quieres que beba ni fume?, ¿cómo quieres que soporte todo esto?

Me miró directamente a los ojos mientras cada palabra salía de mi boca, sin expresión y sin hacer ningún gesto de largarse después del sermón que le he dado.
Su mirada estaba clavada tan a fuego en los míos que lo único que pude hacer fue cerrar los ojos mientras mil lágrimas salían de sí y pude notar como unos brazos me atraían hacía ella y hundía mi cabeza en su cuello.

Kim: Saldremos de esta, te lo prometo...

Del Amor Al Odio.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora