El menor no estaba en su casa ni en la de sus padres. Desde el incidente de la ropa sucia se esfumó entre la maleza.Jin y NamJoon le contaron lo ocurrido con la bolsa, y ahí se confirmó todo.
Todo coincidía:
- El nerviosismo en el primer interrogatorio.
- La cortada en su mano.
- Su comportamiento extraño.
- El ADN en su cuerpo.
- La ropa sucia.
- El escape reciente.Jungkook estaba en una vieja cabaña donde conoció a Dong.
El pequeño castaño de nueve años se había perdido entre los montes que rodeaba su escuela, caminó y caminó sin cesar hasta que sus pies se cansaron.
Mala idea querer ir por algo de comer en plena clase de inglés.
A lo lejos vio una pequeña cabaña de madera, una vela señalaba que alguien estuvo ahí. Con pasos torpes se dirigió a la casita y tocó la puerta.
— ¡Hola! Soy Dong Sun... Te ves cansado, pasa. — Se hizo a un lado para que pasara.
— G-gracias.
— ¿Cuántos años tienes, niño? — El azabache miraba con ternura a aquel niño con ojos grandes y brillantes,
— Nueve...
— ¡¿Nueve?! ¡¿Y qué haces por estos rumbos con esa edad tan corta!
— Lo mismo digo, ¿qué edad tienes?
— Doce, voy al turno vespertino a la escuela y vengo a esta pequeña casa a estudiar y a despejarme. Hay muchos pájaros y ardillas.
— Wow... Yo... escapé de la escuela pues, — rascó su nuca — para buscar algo de comer.
— ¿Tienes hambre, pequeño? — El castañito asintió con sus mejillas rosas debido a la vergüenza — Tranquilo, traje unas galletitas que mi omma horneó, ¿gustas?
— Gracias.
Había olvidado ese lugar.
—Eres un idiota...— El chico susurró, y después gritó: —¡Eres un idiota, Sun! ¡Un idiota, tarado! ¡Te odio! ¡Sólo fuiste una carga y un problema más para mis Hyungs y para mí!
— Jin prepara comida asquerosa.
— NamJoon es un desordenado.
— Yoongi es un abuelo reencarnado.
— Hoseok es un fingido.
— ¿Has visto a Jimin? ¡Parece prostituto!
— TaeHyung toma fotos de las chicas desnudas.
— Jungkook, eres increíble... Increíblemente estúpido.❗️❕❗️
TaeHyung caminaba alrededor de su habitación desesperado, ¿dónde podría estar Jungkook?
Y como si el viento dase respuestas, él inmediatamente recordó el lugar a donde solía ir con Dong. Rápidamente tomó su bolso, se puso su chamarra y salió enfrentándose a las fuertes brisas.
Lo que no sabía era que, su chamarra tenía un rastreador.
—Sr. Wu, el señor Kim TaeHyung salió de su casa y se dirige al bosque.
—Seguro va con el pequeño bastardo, iré nuevamente por una orden, Philipps, ve por el equipo, iremos por Jeon.
❗️🐗🐨❗️
—¡Jungkook! ¡¿Dónde te metiste ahora?!
—Tae...
—¡Jungkook! Dios, estás helado, ¿perdiste la cabeza o algo por el estilo? ¡Estamos casi a ocho grados!
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