Nunca más

230 22 8
                                        

Los días han pasado con tranquilidad, los demás habitantes, mis compañeros y yo hemos estado analizando situaciones hipotéticas pero lo que llego a nuestros oídos fue algo que no estaba previsto, aquella noticia nos causó un desconcierto, un vacío... una tristeza.

Tan solo en pensarlo parte mi corazón, no era justo, no lo era para nadie.

¿Que hicimos mal?

Pueden decirlo, por favor.

Prometo que cambiare, si debo ser mas fuerte lo seré pero... por favor díganme que esto es solo un sueño.

Aun por sobre mi pesar y la pena en mi alma, dentro de mi se encontraba una preocupación mayor.

Me reunido con mis compañeros esa noche, esa noche fue la pero de todas.

Los rumores se expandieron por todos los pisos hasta la sala del trono, allí era el lugar mas sagrado de todos. Nadie podía entrar a ese lugar a excepto que fueras llamado.

Zenón que era amigo de uno de los del piso superior llego esa noche alarmado.

"¿Cuando fue la ultima vez que vino?"

"Hace un par de semanas."

Todos se quedaron en silencio.

Era doloroso saber que jamas lo volveríamos a verlo.

Pero...

"¿Demiurge-sama como esta?"

"Sigue esperando en el pasillo principal, justo el que da al portal de acceso al piso."

El silencio de nuevo reino.

Nadie sabia que decir, ver al amo esperar al Supremo Ulbert Alain Odle todos los días  era una imagen dolorosa, sabíamos que el amo no era tonto e incluso ya sospechábamos que él sabia de ese rumor.

Así que...

Por favor regrese, regrese... sin usted no tenemos un propósito en esta vida. 

Con el tiempo entendí que las plegarias eran en vano, poco a poco los Supremos dejaron de venir e incluso solo venia a despedirse del Gobernante.

Un día Ulbert-sama llego, podía ver la felicidad en mi amo.

Una felicidad que fue cortada tan cruelmente, era como si los hilos de la vida de mi amo fueran cortados solo para ser arrojado como basura. 

Nadie escucho nada, solo vimos como Ulbert-sama se iba y se quedaba allí parado nuestro amo.

Ese día Demiurge-sama se había encerrado en su habitación. 

No necesitábamos ser adivinos para saber que paso allí adentro, no necesitábamos ser engañados por nosotros mismos.

La realidad nos golpeo de frente.

Habíamos sido abandonados.

Después de aquello mas supremos fueron dejando Nazarik.

¿Por que?

¿A caso no cumplíamos con sus expectativas?

¡DÍGANMELO!

Ya no tengo nada mas que decir, no tengo la fuerza para reclamar o hacerle frente a otros. Demiurge-sama aun lo sigue esperando.

Por favor, regrese con nosotros. 

El séptimo pisoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora