IV

439 42 0
                                    

cuando te crucé en aquel bar tocando con tus amigos y me invitaste a pasear contigo al terminar. fue el momento más feliz para mi corazón, me contentaba pensar que quizás querías verme como alguien más y no solo como la encargada que te regalaba sonrisas a escondidas.

caminar por las tranquilas noches de estocolmo por la madrugada, a tu lado, fue algo que nunca había esperado, pero que fue un deseo concedido.

primavera, choi beomgyuDonde viven las historias. Descúbrelo ahora