—Todo está bien, ¿verdad? —interrogó Tom luego de un rato.
El médico no respondió nada frente a la pregunta.
—Debió haber revisado los exámenes antes de mi llegada, me parece una falta de respeto que esté frente a mí de este modo, sin dirigirme la palabra... —reclamó el inglés.
—Nunca es fácil, señor Hiddleston...
—No entiendo a lo que se refiere. —habló con molestia—. ¿Estoy enfermo?
—Encontramos tejido cicatricial en su páncreas...
El londinense miró al médico frunciendo el ceño.
—¿Y eso qué significa? —inquirió sin comprender.
—Necesito más análisis para saber qué ocurre, no puedo darte una respuesta ahora ...
—¿Más exámenes? —preguntó él alzando las cejas.
—Thomas... —habló mirándolo—. ¿Eres un bebedor frecuente?
Él se limitó a mirarlo con extrañeza.
—Respóndeme, por favor... —exigió.
—Sí, a veces bebo un trago o dos... —murmuró el actor.
—Sé sincero, nadie sabrá esto, sabes de la confidencialidad médico-paciente, ¿no? —interrogó el especialista.
Tom se enderezó en su asiento.
—Lo había intentado dejar... estuve varias semanas limpio... —explicó con dificultad—. Pero recaí hace poco...
—¿Desde cuándo bebes con regularidad? —cuestionó el doctor.
—No lo recuerdo... probablemente desde que era adolescente...
—¿Edad? —inquirió.
—No lo recuerdo, maldición... —se quejó—. Qué sé yo, doce o trece años...
El doctor lo observó con sorpresa.
—Las cicatrices en tu páncreas son a causa de esa adicción... —comenzó a explicar.
—Sigo sin comprender... —lo interrumpió Tom.
—No puedo asegurar nada hasta hacerte más análisis... —comentó poniéndose de pie—. Te vamos a internar, te haré algunos exámenes más, y esta tarde tendré un diagnóstico...
—¿Internarme? —preguntó extrañado—. No, claro que no... tengo que trabajar...
—Debemos ver esto lo antes posible... —indicó el doctor.
—No... usted me quiere internar, pero ni siquiera entiendo por qué... —reclamó levantándose—. Yo ni siquiera soy de este país... no me voy a internar aquí...
—Señor Hiddleston...
—No... dejemos esto hasta acá. —habló Tom avanzando hacia la puerta.
—¿Por qué se rehúsa a recibir ayuda médica? —dijo el doctor frustrado.
Tom estaba por salir de la oficina, y se giró para encararlo una vez más.
—Tengo un perro, y debo cuidar de él... —espetó el actor—. No puedo internarme en una clínica extranjera, y menos por los deseos de un médico que ni siquiera sabe explicarse a sí mismo...
Salió de la consulta enrabiado, y encaminó sus pasos hacia la guardería en que había dejado a Bobby, quien debía estarlo extrañando después de tanto rato.
Cuidar de él era su prioridad.
Al llegar al hotel, se sirvió una copa de Whiskey, y se recostó en el piso para descansar, mientras Bobby solo se acostaba a su lado en silencio, como si comprendiera que él no tenía ganas de jugar.
De hecho, no tenía ganas de nada.
Estaba más que harto de su vida.
Don't forget to ★
✒Mazzarena
ESTÁS LEYENDO
Panacea Universal (EN EDICIÓN)
Fanfiction❝El que jamás ha llorado y sufrido en soledad, nunca podrá entender cuan dulce puede llegar a ser el verdadero amor❞ ➤En lugar de una larga parrafeada contándote de qué se trata esto, prefiero dejarte algunos comentarios de mis queridas lectoras: ❝L...
