A veces te extraño, a veces necesito un abrazo tuyo, a veces quiero olvidarte y pensar que no existes, y otras veces simplemente veo nuestras conversaciones anteriores.
Duele como el infierno, recordarte y no poder verte.
Extraño hablarte, hacerte reír y ver los hoyuelos en tus mejillas y como se ponían tus ojos cuando sonreías.
Ojalá nunca te hubieras ido.
