Hueningkai sentía que moriría de los nervios. Hoy hacía un año que comenzó a salir con el chico más talentoso, magnífico y maravilloso del mundo. Si, señoras y señores, estamos hablando de Choi Yeonjun, el chico más popular en su club de baile - y al mejor que se le daba dicha actividad -. Comenzaron poco a poco, primero siendo amigos y teniendo una relación de capitán-alumno pues, el primer día que hablaron, fue cuando el menor se estaba inscribiendo en dicho club
Conforme el tiempo fue pasando, ambos se convirtieron en mejores amigos. Quedando juntos casi todos los días con la excusa de ensayar o simplemente para hablar de temas triviales y sin importancia. Por supuesto, también hablaban de cosas serias, como por ejemplo, la ansiedad que el mayor sentía por no poder cumplir las expectativas de su profesor y los otros alumnos
Aquella vez - el antes peliazul - lloró sin control, dejando que Hueningkai vea su segundo rostro en un acto de plena confianza
Meses después ambos comenzaron a sentir mariposas en su estómago cada vez que veían o escuchaban el nombre del contrario y, aunque al principio negaron dichos sentimientos, acabaron demostrándose afecto sin ser conscientes siquiera. Comenzaron a entrelazarse las manos, a darse abrazos que duraban más de lo normal, repartiendo pequeños besitos por las mejillas, acurrucándose y mucho más
Fue Yeonjun quien tuvo la valentía de ir y confesarse al menor pues no podía quedarse callado ni por un segundo más. Necesitaba que Hueningkai supiera como se sentía, por supuesto, temía el rechazo mas su instinto - y sus amigos Taehyun y Soobin - le decía que todo estaría bien, que el chico le correspondería
Y así fue, bajo la torrente lluvia - tiempo atmosférico preferido de Yeonjun - Kai aceptó y correspondió con gusto, pasando a ser novios en vez de mejores amigos
Así llegamos hasta la actualidad, o mejor dicho, hasta el aniversario de los chicos. Hueningkai corría nervioso por su departamento comprobando que todo estuviera en orden. Acomodó su ropa y se peinó aunque su cabello no estuviese desordenado
Llevaba puesto una chaqueta de botones color violeta pastel junto con una camisa holgada blanca , unos vaqueros rotos de color negro y unos tenis blancos a juego con la camiseta. En cuanto a su pelo, dejó sus rizos naturales ya que sabía el amor que Yeonjun sentía por estos
Suspiró tras verse en el espejo, nunca había tenido un gran sentido de la moda y esta vez no sentía lo contrario, pensaba que la elección de prendas que había hecho era horrible
Apartó esos pensamientos de la cabeza y fue a la cocina, colocando la mesa y sacando una pequeña tarta de la nevera la cual había hecho orgulloso con la ayuda de Beomgyu
Con una sonrisita cogió un pequeño regalo y lo escondió bajo la mesa, anticipando la reacción de Yeonjun
Se sobresaltó al escuchar el timbre de la casa. Con los nervios a flor de piel volvió a acomodarse la ropa y se dirigió a la puerta para abrirla, viendo a su lindo novio tras ella
Vestía una camiseta de seda con estampados atigrados, la cual estaba atada a la altura de su estómago, debajo llevaba una camisa negra y unos pantalones de cuero del mismo color
- ¿Te teñiste el pelo? - fue lo primero que le dijo - ¡Te queda genial, hyung!
Yeonjun rió
- Hola a ti también - se acercó a su novio y le dio un piquito en los labios - En cuanto a lo del pelo... Pensé que el rubio me quedaría bien, ¿No te gusta?
- Me encanta - le aseguró - Todo lo que te guste a ti me encanta
El menor sonrió ante el sonrojo de su pareja, se apartó ligeramente y le dejó pasar a su humilde apartamento
