En casa de Dahvie...
- ¡Jeremy! - grita la madre dándole un codazo.
- ¿Que? - dice éste haciéndose el alocado.
- Hijo, será lo mejor... Irás al Secundary School Queen, dicen que tienen muy buena fama por su educación e instalaciones. Queremos lo mejor para ti. Yo no puedo estar mucho tiempo en casa, y lo único que quiero hacer cuando vengo a casa es encontrarme con una familia medianamente feliz... No veros siempre peleados, a ti si no estás en tu cuarto encerrado estas por ahí quien sabe que haces.
- ¿Que tengo que hacer? No hago nada ilegal, y papá siempre se mete conmigo, ¡joder! - dice Dahvie frustrado.
- Irás allí quieras o no. Te vas mañana allí - dice su padre. Dahvie lo mira mal, pero no dice nada. Sólo se levanta y se va a su cuarto.
No le parece del todo mal cambiar de aires, pero tendrían que haberle consultado primero. Es decir, ha pasado por delante de ese instituto miles de veces, le parece súper nuevo y lujoso, pero no es lo mismo avisarle una semana o incluso tres días antes que unas horas antes. Sopla fuerte. Ni siquiera tiene ganas de escuchar música. Y eso que es un amante de ella. Coge su guitarra. Enchufa el cable al amplificador y toca. Su puerta es blindada. Cuando la compraron estaba así, y Dahvie no quiso quitarla. A sus padres no les pareció muy bien, ya que encima de que tenia pestillo, no oirían desde fuera. Pero hay una ventana al lado de su cama. Solo se puede oír desde fuera. Y poca cosa. A Dahvie, sinceramente, le gusta su habitación. Paredes negras grisáceas, cama de madera, escritorio con ordenador, estanterías y una pequeña cómoda. Mas el amplificador y el armario. Se le da bien tocar su guitarra. Después de media hora, su madre llama a la puerta, e intenta abrir. Pero tiene el pestillo, por lo que no puede oír nada. Llama a la puerta. Dahvie deja de tocar, deja la guitarra en su sitio y abre.
- No deberías encerrarte, Dahvie. Imaginate que te pasa algo. ¿Como lo sabríamos?
- Tu no podrías saberlo, nunca estas en casa. Y papá le da igual mi vida.
- No digas eso. ¿Sigues molesto? - pregunta su madre.
- Mamá, es que deberíais haberme consultado con antelación, joder. No lo entendéis. No podéis cambiarme repentinamente de instituto de un día para otro, che.
- Pero si te lo hubiésemos dicho no querrías y temo que... Hubieses hecho una locura.
- Mamá, es un puto instituto. No me voy a suicidar. No más.
- ¡No lo digas tan a la ligera, joder! ¡No tienes idea de lo que sufrí cuando leí tu carta de despedida! ¡No tienes idea de lo que sufrí cuando los ictus de tu padre, ni tienes idea de lo que sufro ahora viendos peleados! ¡Eso si que no lo entendéis! ¡Además, me refería a escaparte de casa!
- Ma-
Pero Dahvie no puede decir nada en su defensa. Su madre llora. Aparta la vista hacia un lado. No le gusta verle así. Pero él no lo hacia por gusto. No era él. No es él.
- Pensé que... Perdía a mi único hijo... Y... No quiero que eso... Pase... ¿No lo... entiendes? - dice entre sollozos.
- Mamá... No llores. Por favor. Sabes que no me gusta verte así... - dice Dahvie sin poder verla aun. Su madre se seca las lágrimas y se dispone a abrazar al muchacho. Sin saber que hacer, se deja abrazar, su madre le rodea con sus brazos el cuello. No recuerda el último abrazo que se dieron. Hace tiempo. No cuestión de años, pero si de meses. Apoya la cabeza en el hombro de su madre. Lo aparta, y le coge la cara. «Es realmente guapo, y testarudo. Pero sigue siendo un buen chico» piensa Monique. Le quita la capucha. Siempre va con ella, no con la misma sudadera pero con capuchas.
- Cariño... Yo solo te quiero ayudar. Puedes contarme lo que te pasa. Porqué te saltas clases, no estoy en contra de que fumes, yo lo hago y empecé antes que tu. Pero que fumes porros... Eso es muchísimo mas malo que los cigarros normales. Quiero saber porque has cambiado tantísimo.
- Mamá, todo empezó en segundo de secundaria. Me empezaron a insultar por mis gustos y mi forma de ser. Estaba destrozado por la ruptura con Jane. Era mi segunda novia, habíamos sido novios durante 7 meses y 4 días, y ella me engañó. No lo podía creer, me empecé a sentir incómodo vistiendo ropa alegre, de colores chillones, y me sentía mejor con ropa oscura. Me sentaba al final, para alejarme del mundo con lo que amo, la musica. Todos me hacían bullying, se divertían viendo sufrir a un chico que no quería nada mas salvo ser invisible y era todo lo contrario. Aprendí que... Para ser aceptado tenia que ser como ellos. Hacerme de los de su calaña. Fumé, aprendí a fumar en tercero de secundaria, en 15 años o poco más. Empecé a escaparme en cuarto y tercero, y encima la mudanza en segundo. Luego lo de papá. Primer ictus que casi se muere. Y dos años mas tarde otro ictus menor, pero ictus.
¿Te parece poco el motivo? - relata Dahvie. Y si, esa había sido su vida.
- Dahvie... No se que decir... - dice su madre preocupada y entristecida.
- No tienes que decir nada.
- Cariño, puedes contarme cosas que te pasen cada día, podemos ir a un psicólogo y...-
- ¡No estoy loco! - dice enfadado.
- Cariño, claro que no lo estas, que cosas se te ocurren. Pero los psicólogos ayudan a gente como tu que ha sufrido tanto.
- Gente como tu - dice Dahvie serio. Su madre se queda en silencio.
- Si, gente como yo... Pero yo no importa, me importas tu.
- Mamá, a mi si que me importas. Creo que deberíais ir tu y papá a un psicólogo.
- Creo que deberíamos ir los tres. Tu y tu padre por gritarse, yo por lo que pasé y papá porque aunque no lo creas él sufre.
- ... - no sabe ni que decir. Su padre jamás aceptará ir a un psicólogo. Y él lo sabe.
- Bajemos a cenar. Son las 21:34 ya. Y mañana tienes clase.
Bajan juntos a cenar. Su padre está en el sofá. Lo llaman y los tres empiezan a cenar. Entonces su madre aprovecha para sacar el tema del "psicólogo".
- Cariño... Hemos hablado yo y Dahvie.
- ¿Si? No me digas... - dice sin mucho interés.
- Escúchame, anda. Él necesita un psicólogo. Y nosotros también. No me vas a negar que tu tienes depresión y ya es hora de acabar con esto. Porque estamos juntos, los tres, y el psicólogo nos ayudará a superarla. Además de ayudaros a ser padre e hijo de nuevo. ¿Que me dices? - dice su madre. Jeremy se le queda mirando. Sabe que lo necesita, pero tal y como sabia Dahvie, no lo quiere asimilar.
- Yo estoy perfectamente. Ir vosotros.
- Jeremy...
- Que no. No estoy loco y punto. Ir vosotros.
- Papá, escúchame bien. Tú necesitas un psicólogo. Yo tampoco quiero ir, pero he visto algo que me ha hecho cambiar de opinión. Mamá llorando. No me gusta verla así, es una mujer que ha sufrido muchísimo, la mujer que me ha dado la vida, y tú eres el hombre el que tambien me dio la vida. No puedes meterte siempre conmigo. Si haces eso para contarte lo que me pasa, no hace falta que emplees violencia. Está el método de hablar para conseguir algo. No por meterte conmigo me voy a tener mas confianza, al contrario.
Espero que reconsideres la opción de ir, te ofrezco mi reconciliación y la felicidad de la familia entera. Buenas noches - dice Dahvie yéndose. Su padre se queda pensando. Tiene razón. Necesita un psicólogo, él y todos.

ESTÁS LEYENDO
Stay With Me [editando]
RomanceNo todas las novelas son bonitas. No siempre tienen la vida arreglada... Destiny es una chica de diecisiete años, la cual no es muy... afortunada que digamos. Pero no solo ella tiene mala suerte, Dahvie, Andy ,Evan... Todos esos chicos sufren proble...