Era una chica normal. Vivía con mis tíos y mi primo insoportables. Mis padres estaban muertos.
En el día de mi cumpleaños me llegó una extraña carta, algo raro porque no tengo amigos. Desde ahí me entero que soy hija de dos hechiceros famosos, de...
Me desperté a las 10:43 a.m. Me levanté, me asee y me puse esto:
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Al bajar me hice el desayuno. Cuando terminé de desayunar mi tío agarro las cartas y vio que una era para mi y me la dio. Yo la abrí y me encontré esto:
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Estaba confundida, escuela de magia y hechicería? Seguro era un sueño. Igual le pregunté a mi tía:
-Tía, mira lo que me llego. Debe ser una clase de broma, no?- ella agarró la carta y la leyó. A los tres segundos se levantó del sillon y fue al tacho de la cocina para tirarla.
-Pero que carajos estas haciendo?!- le pregunté
-La boquita señorita- me dijo mi tío
-Tú no puedes ver eso- me dijo mi tía
-Pero porque no?-
-Porque tú no perteneces allí-
-Pero yo tengo derecho a saber porque no pertenezco allí-
-TU NO PERTENECES ALLÍ Y PUNTO- me grito mi tío
Yo no le contesté y me quede callada. En el instante tocaron el timbre. Fui a abrir y vi un sobre igual al que tiraron a la basura. Atrás estaba mi tía y me sacó el sobre, lo rompió en mil pedazos y lo tiró al tacho de basura.
Al instante tocaron la puerta, otra vez, y abrí de nuevo. Me encontré en el piso dos sobres iguales que el que tiró mi tía. Otra vez mi tía agarro los sobres, los rompió en mil pedazos y lo tiró a la basura.