¿Y esto?

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Caminaba tranquila por los pasillos de la escuela. Mi mente seguía reproduciendo vívidamente los capítulos de haikyuu. Recientemente había entrado al mundo del anime. Nunca antes me había llamado la atención ese mundo tan peculiar, pero excitante y no sabría decirles el porqué. Solo sé que, había ignorado el mejor mundo posible.

Mi piel se erizó y mi pecho se aceleró al solo recordar el partido del karasuno contra el Seijoh. Sentía que mis ojos se nublaban otras ves y mi corazón se contraía. Díganme loca, pero es mi tercera vez viendo haikyuu y recordar la derrota de karasuno sigue siendo dolorosa. Soy una llorona y no sé si hay más gente como yo que cada vez que recuerdan una escena triste o emocionante o lo que sea, vuelven a llorar. Mi corazón responde a todo tipo de emociones con llanto y no sabría decir si eso es bueno o malo.

Llegue a mi respectiva clase. Hoy me tocaba precalculo y no podría estar más feliz. Era lenta resolviendo problemas o llevando el ritmo de la clase, pero aun así trataba de dar lo mejor de mí. Era una de mis clases favoritas y le entendía a todos los temas, y es que es cierto algo que dice la gente, las matemáticas son bonitas cuando les entendemos.

Nuestro maestro era un muchacho joven y muy risueño. No era coqueto o algo, su personalidad simplemente era un rayo de alegría. Siempre pasaba sonriendo o animándonos. Había veces que andaba de mal humor y verlo tan feliz me ponía aún más de mal humor, aunque por veces si era calmante verlo tan chillante y fugaz.  Me pregunto si habrá algo detrás de esa personalidad tan vibrante.

Varias clases transcurrieron y ya era tiempo de almuerzo. Fui hacia la cafetería, me senté, saqué mi manga y me puse a leer. Estaba ida hasta que escuche murmullos. Sabía de qué se traba y como soy una chismosa de primera decidí apartar mi vista de mi manga y ver lo que los demás estaban viendo.

Ahí estaba el chico popular de la escuela. A su lado iba, a que no adivinan, la chica más hermosa y popular de la escuela. Sabía porque los murmullos y es que, recientemente andaba un rumor rebotando por todos lados. Supuestamente, ellos dos le habían dado fin a su relación, pero así de cerca cómo están y así como él le agarra la cintura... eso me parece que es un no.

Parecía no molestarles las miradas o los susurros. Ya se habían acostumbrado a los alborotos o los tantos rumores que se hablaban de ellos dos. Había un rumor en específico que me llamo la atención. Bueno, pero quien sabe que sea cierto. Ahora en día la gente inventa e inventa y solo para perjudicar a los demás. La pareja pasó enfrente de mí y Santiago se le quedó viendo a mi manga mientras pasaba. Me le quedé viendo y se percató de mi vista. Rápidamente quito la mirada y esta vez la enfocó en su novia que ya lo había llamado varias veces.

¿Y esto? Vaya, vaya, vaya. Será que el señor popular es...

¡Ni que fueras Sakusa! Donde viven las historias. Descúbrelo ahora