SebastianMaidana1
Karlo, incapaz de controlar su cuerpo, se deja llevar por lo que piensa y no por los códigos, actitudes o cualquier ley moral social que rija el mundo, él es él y nada más que él, no lo juzgues porque le duele, no le enseñes nada porque le duele, no lo mires, porque te duele.
La aventura de este sujeto destaca por ser extremadamente sin sentido y diferente al resto de cualquier cosa que haya sido escrita.