soltó una carcajada suave, intentando disimular cualquier rastro de incomodidad con su habitual tono de broma.
──── ah, ¿así que ahora soy yo el que llega sin avisar, eh? qué conveniente ¿dónde queda mi privilegio de visitarte?
dijo, llevándose una mano al pecho con exageración dramática. ──── pero bueno, supongo que cerrar los ojos es una opción, aunque, ¿y si me pierdo la parte más emocionante?
miró de reojo al otro, aceptando las palomitas de manera distraída antes de sonreír con complicidad. ──── aunque prefiero películas de otro estilo, pero si tú intención es ver tu talento en esa actividad, está bien