Hola
Este 2025 no fue un año gigante en números.
No fue un año viral.
Pero sí fue un año profundamente importante para mí como autora y como persona.
Este año me animé a compartir historias que llevaba mucho tiempo guardando.
Historias que nacieron desde lugares muy distintos de mí: desde el dolor, desde la ilusión, desde la curiosidad, desde el miedo… y también desde el amor por escribir.
Metanoia fue el primer paso.
Un libro muy personal, muy vulnerable, muy honesto.
Nunca imaginé que tantas personas lo leerían, lo sentirían, lo abrazarían como lo hicieron ustedes.
Después llegó Meraki, que nació casi sin avisar, creció rápido y encontró su lugar en muchos corazones.
Ver cómo esta historia encontró lectores, cómo conectaron con Arianna y Néstor, cómo se emocionaron, teorizaron y sintieron conmigo… ha sido algo que no sé explicar del todo, pero que agradezco todos los días.
Y luego apareció Red Winter, una historia completamente distinta para mí, que nació de ideas sueltas, de TikTok, del invierno, de lo paranormal, y que terminé escribiendo día por día como un pequeño ritual de diciembre.
Cada una de estas historias me cambió.
Y ustedes estuvieron ahí en cada proceso: en mis dudas, en mis pausas, en mis regresos, en mis silencios y en mis ganas.
Tal vez no somos millones.
Tal vez no es un crecimiento enorme.
Pero es real. Es honesto. Y para mí… eso lo es todo.
Así que gracias.
Gracias por leerme, por comentar, por guardar, por recomendar, por escribir mensajes tan lindos y tan humanos.
Gracias por quedarse.
Prometo seguir escribiendo con el mismo cuidado, la misma verdad y el mismo amor con el que ustedes leen.
Con todo mi cariño,
Lizbeth Bernal