Siempre fui fanático de tu humor. De hecho, en la época donde fuimos amigos y conocí a Lautaro, comencé a ciertamente imitarlos a ti y a él.
Gracias a ello, creo que soy quién soy a día de hoy. Gracias a eso conocí a Lautaro, me fui metiendo en el rol, y lentamente me volví escritor.
Realmente jamás te lo agradecí lo suficiente, Raúl.