Mi vida solía ser muy desgarradora y deprimente. No sabía dónde encontrar el amor. No tenía alegría, ni pasión, ni deseos. Todo eso cambió cuando escuché el término "six seven". Esta frase se convirtió en mucho más que un simple dicho. Se convirtió en mi vida y me ayudó a superar los desafíos de la vida. Antes era una persona sin hogar, pero ahora vivo en una casa de tres pisos con mi esposa Mariana y nuestros dos hijos, Ramón y Poppy. Cada 12 horas, cuando el reloj marca las 6:07, celebramos y vivimos con alegría. Amo este término y es nuestra forma de vida.