Celebran la norma, la risa funcional,
yo colecciono silencios en clave abisal.
A veces deseo disolverme en lo etéreo,
no morir, sino cesar de insistir, todo eso entero.
Ser bruma sin nombre, latido precario,
desaparecer sin aprender a huir.
Me pesa la tribu, su fe coreografiada,
sus dogmas en serie, su afecto de vitrina.
Yo no supe nunca actuar la jugada
de fingir pertenencia cuando el alma declina.
No me hallo en el resto, ni el resto en mi piel,
soy disonancia pura, un pulso fractal.
- Sin conciencia, ni razón. L