Empecé a trabajar en una nueva historia y he publicado el primer capítulo, si son gustosos de leer, sean bienvenidos a entrar a esta nueva historia que rondó en mi cabeza por semanas. Muchas gracias por leer este mensaje, si deseas acompañarnos una vez más, la historia lleva por nombre: Estigma de Sangre, y te dejo el prólogo.
Aegon solo tenía doce onomásticos cuando hundió sus dientes en el cuello de Aerion por primera vez. No fue un acto de amor, ni el reclamo de un alma gemela. Fue el grito desesperado de un niño cansado y humillado que decidió, en medio de las lágrimas, que si iba a sufrir, su hermano mayor sufriría con él para siempre.
Esa marca infantil fue la semilla de una guerra que el tiempo no pudo enfriar.
Ahora, los años de ausencia forzada han terminado y el niño herido ha regresado convertido en un Alfa que no conoce la piedad.
Aerion, el Príncipe Brillante, descubrirá que la marca no es un juego, sino una sentencia. En un mundo de mandos de voz, sumisión forzada y alquimia prohibida, los hermanos deberán enfrentar una unión tejida con odio.