Los equipos grandes construyen su historia con constancia, las aficiones grandes celebran sin necesidad de humillar. La humildad después de ganar dice mucho más que cualquier grito de victoria. El respeto al rival es un valor esencial del deporte y ninguna victoria justifica dejarlo de lado.
Espero que ningún país tenga que presenciar nuevamente cómo uno de sus mayores símbolos nacionales es recibido con desprecio. El hecho que se conozca el impacto que tiene ser discriminado, menospreciado y señalado fuera de sus fronteras debería ser suficiente para no repetir ese mismo comportamiento en otros, por favor dejemos de fomentar la violencia
Con esto no quiero culpar a nadie, sino que reflexionemos sobre las acciones de algunos. Gracias por leer ❤️