@2plotechent Will seguía riendo en voz baja mientras avanzaban por el pasillo, pero el portador del infinito detuvo el paso de repente, haciendo que Jane también se frenara. El chico alto se giró hacia ella, rompiendo la distancia entre ambos hasta dejarla arrinconada suavemente contra los casilleros de metal.
La mirada juguetona y desbordante de magnetismo que le dedicó congeló el aire del pasillo. Con una elocuencia pausada, se inclinó hasta que sus labios quedaron a milímetros de la oreja de la joven.
—Y que no se te ocurra volver a intentar llorar por lo que te dicen esos idiotas —murmuró con una voz arrastrada, cargada de un coqueteo tan directo que hizo que a Jane se le encendieran las mejillas al instante—. O si no, me veré obligado a quitarte la tristeza a mi manera... Una que implica que no estarás con ropa.
Jane abrió los ojos de par en par, completamente sonrojada, sintiendo cómo el flujo de la técnica inversa daba un vuelco de pura electricidad por su sistema.
A un par de pasos, Will Byers se congeló en seco. Al escuchar semejante declaración, el chico abrió la boca asombrado y, de inmediato, se tapó la cara por completo con ambas manos. Intentaba con todas sus fuerzas ahogar una carcajada nerviosa mientras sus propias orejas se teñían de un rojo carmesí por el atrevimiento de su cuñado.
—¡Por Dios, Tobie! —logró articular Will desde detrás de sus manos, con la voz ahogada por la risa y la vergüenza ajena—. ¡Sigo aquí, sigo parado justo al lado de ustedes!
El erudito de cabellos claros soltó una risita ligera y se separó de Jane con total naturalidad, guiñándole un ojo a la pelirroja con esa frescura que volvía locas de envidia a las chicas del salón. Volvió a tomar la maqueta bajo el brazo con un estilo impecable, totalmente inmune a la timidez o al remordimiento. Para él, demostrarle al universo cuánto deseaba y amaba a su lluvia de estrellas era tan natural como respirar.
Jane, intentando recuperar el aliento tras el impacto de sus palabra