Últimamente he estado pensando seriamente en dejar de escribir más libros. Aunque he dedicado mucho tiempo y esfuerzo a este proyecto, siento que casi nadie está prestando atención a las nuevas partes que escribo. La verdad es que trabajar en cada capítulo me lleva mucho tiempo: desde redactar las ideas hasta corregir los errores ortográficos y de estilo.
No estoy diciendo que no haya personas que hayan leído mis libros. De hecho, agradezco profundamente a quienes lo han hecho y me han apoyado con sus palabras de aliento. Sin embargo, cuando observo que las nuevas partes apenas reciben interés, no puedo evitar sentir cierta desmotivación. Me hace cuestionarme si realmente vale la pena seguir invirtiendo tantas horas en algo que parece no estar llegando a más personas.
Sé que escribir no es un camino fácil y que muchos autores enfrentan estas mismas dudas en algún momento. Sin embargo, también soy consciente de que cada palabra que escribo lleva una parte de mí, de mi esfuerzo y de mis pensamientos. Por eso, esta decisión no es sencilla para mí.
Quizás lo que necesito ahora es una pausa para reflexionar, para encontrar nuevas maneras de llegar a más lectores o incluso para descubrir si mi pasión por escribir sigue intacta. Tal vez el problema no sea la calidad de lo que escribo, sino la forma en que lo comparto o lo hago llegar a los demás.
Sea como sea, estoy en un momento en el que me cuestiono mi camino como escritora. Y aunque no tengo todas las respuestas ahora mismo, lo único que sé con certeza es que escribir siempre será parte de mí, incluso si decido hacerlo solo para mí mismo en lugar de publicarlo para otros. ❤️