—No dije que me moleste— Responde, levanta la mirada observa a Kunikida, sus ojos brillan con burla y algo más que Kunikida no identifica —Siempre es un deleite tener a un hombre guapo obsesionado conmigo— La mano de Chuuya suelta la de Kunikida, pero no se aleja, solo se mueve, sus dedos acariciando la palma de Kunikida con una bravuconeria que debería hacerlo enojar sin embargo solo siente un cosquilleo en el cuerpo.