Una persona no puede jugar, ilusionar y enamorar a otra persona como si los sentimientos fueran un interruptor que con solo prenderlo o apagarlo se evaporan.
No soy un objeto ni una máquina que funciona en automático, soy un humano y obviamente habia una vaga esperanza, un pequeño voto de confianza a todas esas palabras vacías.
Nunca me rindo tan fácilmente sin antes luchar por quien quiero, pero amar también es soltar cuando ese no es nuestro lugar... Y yo nunca pertenecí ahí, aunque me quisieran convencer de lo contrario. Y era obvio que esperaba que se me viera, que no se dudara sobre mi.
Lo peor del caso es que, en privado, él nunca me dio razones para ya no quererlo, para que decidiera dejar de amarlo. ¿Entonces como le hago? ¿Cómo dejo de amar a alguien que no me dio motivos? Hasta el último segundo fue él, comunicativo, humano, lindo conmigo.
Entiendo la situación, soy empática y comprensiva, con un gran corazón, ¿Pero de que sirve? Si las personas abusan de mis sentimientos y de ese gran corazón como si no valieran absolutamente nada.
Juro que nunca dejaré que una persona externa decida que personas se mantienen en mi vida y con que estatus. Esa decisión me concierne solo a mi, incluso ese poder de decisión se me fue arrebatado sin siquiera consultarlo, de una manera tan desconsiderada, pero soy consciente de que ahí nunca valí, fui la anécdota para el futuro.
Porque sí, yo ejecuté la acción, pero la decisión no fue mía. No siquiera era mi deseo terminar algo que desde el inicio tenía ya pactado el punto final, que quisiéramos tapar el sol con un dedo fue un error nuestro.
Y sí, subo cosas porque esta vez si estoy ardida.