"¿Os he contado ya lo que le pasó a mi amigo Keith en el pantano? ¡Vaya desastre! Estaban dando una vuelta por ahí, viendo la vida, cuando de repente se cruza con un caimán grande, grande, como de esos que parecen troncos en el agua.
Keith, que nunca se pierde una aventura, se acercó para verlo mejor, ¿verdad? Y el bicho, ¡zas!, se le tiró encima y se lo llevó al agua. ¡Imagínate! Allí estaban, luchando en el pantano: Keith daba patadas, se movía por todo lado, el caimán intentaba agarrarlo, el lodo por todos lados...
Pues resulta que Keith se puso tan furioso que ¡se puso a pelear con él a puñetazos! ¡Sí, sí! Dice que le daba en la cabeza, en el lomo, sin parar, hasta que el caimán se cansó y se fue nadando como