"La amistad es un árbol que da dulces frutos todo el año, que florece con cada palabra y con cada gesto que se comparte y que siempre nos das cobijo cuando el sol aprieta demasiado o las sombras nos acechan a dos pasos. La semilla de la que brota solo crecen en la tierra de la confianza, un lejano paraje por el que muy pocos han caminado. El agua que las germina bebe de la constancia, un elixir en estos días extremadamente escaso.
A ese frondoso árbol que Queralt y yo cuidamos, desde nuestras tempranas raíces, le estaban empezando a salir gusanos".
Podéis continuar leyendo el 1.6. "Acertijos en la arena".