El deleite único de verte, es la adictiva consciencia del anhelo constante de tenerte, de abrazar tus sueños mientras me miras, de acariciar tus lágrimas aun cuando no nacen, de suspirar el indescriptible aroma del amarte.
Difícilmente mis ojos te dejan por segundos, cuando la vida insiste en distraerme con asuntos banales de supervivencia, y aunque busca ocupar mis pensamientos en algo más, mis sentidos y latidos solo existen para ti.
Es curioso, perderme entre mis pasos inestables que me llevan a ningún lugar exacto, aún cuando Sonrió ante la sensación misma del ansia inquebrantable por el brillar intenso de tus iris, y el gustoso manjar de tus caricias mientras te detallo en cada uno de tus movimientos...
Ahora mismo no se que tanto valgan mi sentir, es posible que toda mi vida, sin embargo cuando sangra el pecho, el dolor insistente arruina mis fantasías, durante el lento desgaste de mi aliento, y sin la lógica misma de mi actualidad puedo decir que todo cuanto soy nuevamente moriría por ver un poco de tu sonrisa aunque ésta no sea para mi.
Adruks.