Odio sentirme así, sentirme inútil, sentir que me cuidan y se preocupan por mí. Sentirse cuidada dejó de ser lindo cuando también fui controlada y criticada.
Tengo anemia, sí, pero no por eso me tienes que recalcar sobre lo demacrada, frágil e inservible que me veo y soy. ¿Y qué si me veo pálida y ojerosa, incluso más flaca de lo normal? Decir que parezco un esqueleto no va a ayudar, te lo aseguro.
Estoy en proceso de recuperación, apenas empecé después de dos recaídas, deberías al menos reconocer que lo intento. No esperes que repentinamente gane músculo y grasa, sólo llevo cuatro días.
«Nunca entenderé cuál es tu miedo con comer, Aelynn, de verdad.. Pareces esqueleto, eres puro hueso»
Eso duele. Muchísimo. Y también lo hacen tus otros comentarios. ¿En serio crees que no me esfuerzo por comer? Tragar más de tres bocados es demasiado para mí, aunque a ti no te parezca nada.
Perdóname por ser débil, no poder comer, ser, inútil en mi estado, hacerte preocuparte por mí y por llorar repentinamente de frustración cada que como. Pero no es fácil para mí, cada bocado cuesta, y me duele que no reconozcas el empeño que pongo en esto.