¡Hola, hola, bebés! <3
Bueno... sé que he estado MUY desaparecida por aquí y que todavía no les he publicado nada. Antes que nada, quería pedirles un poquito de paciencia y explicarles el motivo de mi ausencia.
La realidad es que las historias no están abandonadas. De hecho, ya tengo varios borradores escritos; solo me queda corregirlos, pulir algunos detalles y dejarlos listos para publicar. El problema es que soy una persona extremadamente perfeccionista, y eso, aunque a veces parezca algo bueno, también juega muy en mi contra.
Cada vez que abro uno de mis borradores para corregirlo, si encuentro un error o incluso una oración que siento que podría quedar mejor, mi primer impulso es borrar todo y empezar desde cero. Sí... así de grave es mi perfeccionismo. JAJAJA.
Me cuesta muchísimo aceptar que un texto no tiene por qué ser perfecto para ser bueno. Siempre siento que puedo mejorar una palabra, una descripción o un diálogo, y termino atrapada corrigiendo una y otra vez lo mismo. Es un ciclo del que todavía estoy intentando salir.
No quiero que esto suene como una excusa, porque sé que muchos de ustedes están esperando mis historias con muchísimas ganas. Simplemente quería contarles qué está pasando y por qué he estado tan desaparecida. Me gusta entregarles capítulos de los que me sienta realmente orgullosa y dar lo mejor de mí en cada párrafo, en cada escena y en cada palabra que escribo.
De verdad les agradezco muchísimo la paciencia, el apoyo y el cariño que me siguen dando incluso cuando no estoy tan activa. Significa más de lo que imaginan y es una de las razones por las que quiero que todo valga la pena cuando, por fin, publique.
Prometo que voy a volver muy pronto con nuevas historias. Gracias por seguir aquí conmigo, incluso en mis desapariciones.
Sin nada más que decir, me despido.
Un beso enorme.
— Ann.