A usted, quien dueño del mundo se cree, que ofende y humilla sin temor a la ira de los afectados. A usted le recuerdo que este pueblo es libre y soberano, y que sin miedo a los poderosos se atreve, elevando la corona de laureles e iluminando el mundo a su paso, a dominar al gran león.
¿Qué les dice este párrafo?