Una vieja amiga me confió algunas de sus historias para renovarlas y reescribirlas.
Tal vez algunos de ustedes ya las conozca o tal vez no. Por eso quiero contarles por qué decidí aceptar este reto.
Sus ideas y el contenido eran realmente originales; el problema estaba en la redacción y en algunas faltas de ortografía (algo que, nos puede pasar a todos), así que, cuando me pidió ayuda, no pude negarme. Darle una nueva vida a una historia es algo que, nos atrae a todos los que amamos escribir.
Por eso, los invito a leer y, sobre todo, a disfrutar ✨