Gracias por llegar hasta aquí.
Por leer cada noche.
Por acompañar esta historia desde el inicio, cuando todo era confuso… hasta este final donde ya no queda nada oculto.
Escribirla fue un viaje intenso, pero compartirla con ustedes lo hizo real.
Gracias por apoyar esta historia, por darle vida con cada lectura y cada momento que le dedicaron.
Ojalá Inés haya dejado algo en ustedes, aunque sea una duda, una emoción o una forma distinta de ver el silencio.
Nos leemos en la próxima historia.
Gracias por estar aquí.