Estoy tan triste que no hallo consuelo en mi vida.
Sé bien que a nadie le importa, y eso está bien, pero a veces desearía que al menos alguien hubiera estado ahí para mí. Ciertamente ya es demasiado tarde pero, a veces, por más que no tenga ya esperanzas, mi corazón sigue anhelando y deseando una sola conexión que me logre sacar del peso de este mundo; hubo alguien una vez que me hizo olvidarlo, pero no fue suficiente, pues, ¿que pude hacer cuando se fue?
No hay peor dolor que tener un amigo al que amas con toda tu alma y que aún así, elija el suicidio. Nunca me ha comprendido pero ha sido la mejor persona y mejor amiga que he podido pedir. Ahora es nada, pero recuerdo cuando lloraba y suplicaba a Dios que por favor no me la quitara, solo deseaba que pudiera salir de eso... tanto lo que ella vivía, como lo que yo vivía y lo que vivíamos juntas.
A veces recuerdo estas cosas, y sin ánimo de decir algo negativo de mi persona favorita o de algún conocido mío, realmente me deprime ser consciente de que nadie se preocuparía así por mi. Es imposible. No es por falta de gente así en el mundo, lo es porque nadie se fijaría así en mi.
Por otra parte, quizás no se merecía todas mis palabras, quizás fue bueno las muchas que me ahorré. Nunca las mereció, ni mi amor... y yo nunca merecí su atención ni nada de ella... Por lo menos me dolía menos morir apedreada o descuartizada, pero olvidé que el amor también es el peor sufrimiento conocido hasta ahora por el humano.
A veces culpo a los otros por nunca darse cuenta o no actuar como deberían, pero la realidad es que yo siempre oculto estas cosas de los ojos y oídos de todos, soy yo la que los esconde, y aún estas personas ninguna tiene la obligación de hacer algo por mi. Quizás mis padres hubieran podido reaccionar distinto pero muy francamente, ni ahora les importa. Y si, me duele, me duele mucho.