¡Hola! ¿Cómo están? Creo que apareció alguien que llevaba siglos desaparecida JAJ, ¿no?
Cuando me di cuenta de que la última vez que había escrito por acá fue hace un mes y medio… no lo podía creer.
Sí, estuve perdida en acción.
Diré la excusa de siempre (lo sé, jaja), pero es la verdad: la vida pasó.
Han sido semanas intensas. Tuve un cambio abrupto en mi trabajo y desde entonces estoy buscando uno nuevo sin mucha suerte, lo que me tiene bastante ansiosa.
Y supongo que conocen esa sensación… cuando la vida parece estancarse, pero todo lo demás sigue avanzando igual: cuentas que pagar, la familia, enfermarse (porque sí, volví a caer con un cuadro gripal fuerte), sueños que no terminan de darse, deudas… cosas que simplemente no se acomodan.
Siento que no he tenido mucho respiro.
También me costó aparecer por acá. Hay etapas en las que una no abre redes, no escribe, no sabe bien qué decir ni cómo explicarse. He intentado poner esto en palabras muchas veces, con gente cercana incluso, y no siempre sale.
Así que pensé: lo digo por acá. Dreno un poco. Y de paso, normalizo que estas cosas pasan. Que son más comunes de lo que parecen.
Pero bueno… también he estado buscando la forma de volver a mí. Y siento que, de a poquito, lo estoy logrando.
Y parte de eso es volver acá, a este espacio que siento tan mío como el aire que respiro.
Así que me van a ver más por acá otra vez, pasando por sus historias y poniéndome al día. Este finde leí poco, pero esta semana vuelvo en modo todo terreno JAJA.
Espero que estén bien. Se los extraña mucho.
Les mando un abrazo enorme,
Ana.