Holaa, no sé si leerás esto, pero igual quería escribirlo.
Quería que supieras que tus historias marcaron a mucha gente, y yo soy una de ellas. No solo por lo que escribías, sino por cómo nos hacía sentir. Había algo muy especial en tu forma de contar las cosas. Cada vez que yo leía tus historias sentía que mi corazoncito latía de felicidad. Me hacían sentir muy bien, muy segura. Tu escrituras eran, son y serán mi zona de confort.
Te digo que, cuando tenía un mal día, cuando me sentía triste, me acordaba de tus bellísimas historias y venía inmediatamente a leerlas y salía de acá con una sonrisa enorme y con el corazón reconstruido porque de alguna forma tus historias son algo terapéutico para mí.
Entiendo que a veces la vida o ciertas situaciones, nos obligan a parar. Está bien tomarte tu tiempo, cuidarte y priorizarte, está perfecto.
Solo quería decirte que acá seguimos, sin apuros ni ninguna exigencia. Aunque no actualices, aunque no escribas ahora, tu huella ya está marcada, te lo aseguro.
Y si algún día decides volver, incluso solo para saludar, vas a ver que hay mucha gente feliz de leerte otra vez.
Gracias por todo lo que compartiste y ojalá que estés bien y vuelvas. Realmente te extraño mucho. ♥♥