Spoiler Paciente Mariposa --
“Vamos... vamos...” Hong-Er sintió sus dedos temblar y el agarre del crayón se le hizo incómodo. “No te salgas de la línea”. Podría decir con orgullo que últimamente dibujaba muy bonito y siempre llenaba todos los espacios en blanco, pero... ¡¿cómo podía concentrarse con un hurón mirándolo tan de cerca?!
Xie Lian, desde hacía 10 minutos, estaba sentado a su lado, abrazando sus rodillas, con una pequeña sonrisa en los labios.
Hong-Er giró un poco los ojos.
Sí, estaba mirándolo fijamente.
Hong-Er comenzó a ruborizarse y a sudar nervioso.
—...Deja de mirarme...
—¿Mn? No te estoy mirando. Estoy mirando ese lindo dibujo que estás haciendo.
Esquivamente, Hong-Er puso una mano encima de la mesa y agachó el cuerpo cubriendo el dibujo, de una forma tan berrinchuda que casi hizo que Xie Lian se derritiera por dentro. —Anda, no seas malo... ¡déjame ver!
—No.
—¡Hong-Er! ¿De verdad vas a ser tan esquivo conmigo? ¡Pensé que podríamos jugar con el slime que te regalé!
—No quiero. Estoy dibujando.
—¿Qué estás dibujando?
—Nada.
Xie Lian se movió hacia la derecha para tratar de ver; Hong-Er subió el otro brazo, ocultando también ese espacio vacío. —¿Es un superhéroe? —Ahora, se movió a la izquierda, y Hong-Er tapó aún mejor ese lugar.
—No.
—¿Te puedo ayudar?
—No.
—¡Anda, puedo pintar el paisaje!
—No.
—¿Me prestas una hojita para dibujar yo?
—No.
—¡Hong-Er, creo que te equivocaste! ¡Spider-Man no es de color naranja!
—¿Ah? ¡Ah!
Tan distraído estaba. ¡Se había equivocado de colores! ¡Hong-Er casi pudo ponerse a llorar en ese instante! ¡Había arruinado el mejor dibujo de todos por estar siendo desconcentrado sin parar!
Xie Lian sonrió torpemente, alzó las manos al ver la expresión de sufrimiento de Hong-Er, demasiado adorable para ser formada en el rostro fino y masculino de Hua Cheng. —Ok, lo siento... creo que es mi culpa, deja que te ayud...
—¡CHENGZHUUUUUU!