We've updated our Content Guidelines.
Review the latest guidelines to keep sharing stories safely.
Antes de que el tiempo aprendiera a avanzar, yo ya contemplaba el silencio.
He visto nacer incontables mundos y he observado cómo cada uno de ellos aprendía a llamarse único. Con el paso de las eras descubrí algo curioso: incluso las creaciones más hermosas pueden aprender a odiar aquello que no comprenden.
Por eso descendí.
No para gobernar. Nunca quise hacerlo. Solo deseaba caminar entre ellos, aprender de sus vidas y comprender por qué un corazón podía albergar la más pura bondad... y, al mismo tiempo, la más profunda oscuridad.
Me dieron muchos nombres. Algunos fueron pronunciados con cariño. Otros con temor.
The Primal Witch.
Con el paso de los siglos entendí que aquel nombre nunca habló de mí, sino de los miedos de quienes lo pronunciaban.
Muchos me recibieron con los brazos abiertos. Reí junto a ellos, lloré con ellos y vi generaciones enteras crecer bajo el mismo cielo. Llegué a creer que, por fin, comprendían quién era.
Me equivoqué.
La envidia siempre encuentra la manera de disfrazarse de justicia. Comenzaron a codiciar aquello que jamás les perteneció, y cuando descubrieron que mi poder no podía ser arrebatado... decidieron arrebatarme la vida.
Las llamas consumieron un cuerpo.
No un recuerdo.
Desde entonces encontré refugio entre estas páginas. Los humanos llaman ficción a lo que escribo; yo solo conservo la memoria de los mundos que vi nacer.
Si alguna de estas historias te resulta imposible... no te preocupes.
También dijeron que la Bruja Primigenia nunca existió.
- La Paz, Bolivia
- JoinedMay 22, 2018
Sign up to join the largest storytelling community
or