Y en algún punto, me hice consciente que solo deseaba la estabilidad de un inicio... Una que no tenía concedida, una que ardía dentro de mi corazón.
Porque mientras algunos tenían un corazón para seguir avanzando, el mío estaba vacío. Sin mecanismos, sin fuerzas, sin algo por lo cual luchar...
Y por mucho que buscará por quién luchar siempre terminaba arrancandome el corazón de una y mil maneras distintas, hasta sentir que sin importar qué órgano tuviera... Este pronto iba a colapsar.