Ya estamos en Diciembre, así que inevitablemente ando modo nostálgica.
Todos los años, desde que decidí que me convertiría en escritora, me he puesto el propósito de escribir uno o más libros. Cuando me enamoré de la lectura doce años atrás escribí mi primer libro, pero lo perdí; la verdad era exactamente lo que se espera que escriba una persona de doce años que pasa demasiado tiempo en internet, otaku y creepypastera, así que no me mortifica demasiado. Después tuve más ideas, pero no avancé lo suficiente con ninguna. En mi cuenta original de Wattpad, la primera vez que utilicé «Suzume» como seudónimo, hice el intento de escribir fanfics creepypastas, y esos también los dejé a la mitad.
Entonces volví a la plataforma a finales de 2019 con esta cuenta para ponerme a leer. De los primeros libros que leí en esa época estaba uno de Mei Ivens que me hizo viciarme y, además, que me picara otra vez el bichito escritor. Ya tenía más ideas que antes para libros, así que decidí retomar la más reciente: Black Tight Jeans, que luego fue rebautizado como Black Sheep. Por fin lo había conseguido: Escribí mi primera novela real.
Luego intenté repetir la fórmula con mis otras ideas, mas no lo conseguí. Y ese hecho me hizo perder el sentido de identidad; ¿puedo en verdad ser escritora si no escribo? Desde entonces tuve pequeños intentos, pero no logré acabar ninguno. Como todos los años, para 2025 me puse la meta de escribir al menos uno.
No sé cómo pasó, pero lo logré. No solo retomé y terminé al Hikikomori Vampiro, sino que escribí La Mirada de Kohler, Mi Pana Julio, los relatos de Entre Libros y Calabazas y mi tercera novela larga, El Tutor Alemán. No sé cómo, de verdad no entiendo cómo, pero lo logré. Lo logré. Ahora veo que soy más capaz de lo que creía en los años anteriores. Ahora sí veo que tiene sentido transitar este camino. Todos estos años pensando que no podría, y pude... Por fin.
Feliz Diciembre, mi gente
Se despide, Suzume Kurosawa