A veces duele mirar atrás y ver cuántos ya no están.
Y aun así, también reconforta mirar alrededor y ver a quienes decidieron quedarse.
Este año fue un caos, una despedida constante y también un aprendizaje.
Nada fue en vano, nada fue obligado. Cada paso, cada persona, fue parte del destino.
Gracias a los que llegaron, a los que se fueron y, sobre todo, a los que siguen aquí.
Sigo escribiendo por ustedes… y por mí
Feliz Navidad a todos, los amo ✨❤️