Una vez leí un libro o un articulo, no lo sé. Sobre un niño que tenía un blog, comentaba todo lo que le pasaba en forma de poesía y canciones. Al principio era algo de él solo, pero cuando comenzó a publicarlo en internet se hizo muy conocido, cosa que a los padres no les gustó nada. Cada que lo castigaban o pasaba algo injusto, el niño se lo mostraba al mundo indirectamente, con palabras bonitas e incluso atrevidas. Así sus padres comenzaron a quitarle el movil y todos los electrodomésticos. pero siempre encontraba la manera de expresar lo que sentía.
Una vez lo escribió en papeles y los pegó en la plaza principal de su pueblo, todos lo leyeron. Se recorría el rumor de el pequeño artista, cuestionaban a los padres por todo lo que eran expuestos.
El niño no se rindió, por supuesto. Hubo un día que no le dejaron salir, ni para la escuela. Les aterraba que siguiera contando todo de esa manera tan “obsena y falsa.” Eso decían ellos.
Ese día, el pequeño escribió sobre las paredes blancas de su cuarto, no se molestó en disimular. Quería que lo vieran.
Sus padres se hartaron y lo llevaron a un centro de menores, estaban mal de la cabeza. Y adivina qué. La siguiente semana habían mensajes de protesta y expresión por todo el maldito edificio, y no solo de el niño. Sino de todos los demás, los convenció y todos comenzaron a revelarse, pegando en las paredes lo que sentían.
Mentira. Jamás lo leí. Me lo acabo de inventar hace poco más de cinco minutos.