Antonio y Sophia. Siempre ustedes dos. No me malinterpreten, los amo con mi vida, pero, cómo se supone que me sienta. Ya les dije como odio sentirme excluida, y es lo primero que hacen. No quiero sonar posesiva, pero odio que ustedes dos hablen. Y Marbella, nada contra ti tampoco, pero, por favor, deja de hablarle a Antonio. Lastimosamente no puedo decirle ni reclamarle nada, y no sé por qué me siento así, si solamente somos amigos.