Mami Aria, si no es mucho pedir, le concedes a esta humilde seguidora de las maravillas de tu mente plasmadas en bellas palabras, que, a su vez conforman una encantadora historia, historia por la que he derramado lágrimas al comprender lo sublime de su sentido.
Dime, ¡Oh! dueña de mis tristezas y alegrías (y mi estabilidad emocional) podrias concederme el honor de disfrutar de tus fascinantes párrafos el día 28 del presente mes, honrando así mi aniversario de nacimiento? (porfaaaa, de verdad q lo apreciaría mucho)