¡Buenas horas y feliz año nuevo, colegas poetas!
A muchos se nos ocurre hacer limpieza profunda en estas fechas, ¡y mi madriguera ya lo pedía a gritos! Entre libros y cantidades de polvo que me dejaron el pelaje gris, me encontré con el Club de Ataraxia, ¿será que alguien lo recuerda?
Y si es que hay interesados en que regrese, ¡este es el momento de hacerse oír, mis queridos internautas! Mis orejitas estarán atentas.
¡A-chis! Ooh, mi nariz no podría decir lo mismo...
Cuidado con el polvo, y cuidado también con las maravillosas actualizaciones que vendrán en nuestra antología favorita. ¡Ahora serán sólo los viernes!
Espero verlos pronto,
y como siempre,
tomen agüita,
descansen bien
y hagan sus cosas de humano.
Sin más, me despido. ¡ByeBye!