Azuryx

Hoy, 15 de abril, es el cumpleaños de mi más bella creación.
          	
          	★Kyan Álvarez Campos★
          	
          	Y no lo digo desde la fantasía… lo digo desde un lugar mucho más real que eso.
          	
          	Porque aunque Kyan solo exista entre palabras, hay algo en mí que la reconoce como si pudiera verla.
          	Como si hoy de verdad estuviera cumpliendo años en algún lugar al que yo no puedo llegar.
          	
          	No es enojo.
          	Es algo más suave… y más doloroso.
          	
          	Es mirarla —aunque sea en mi cabeza— y sentir un orgullo que no sé en dónde acomodar.
          	Es saber que todo lo que es salió de mí, pero que al mismo tiempo es más grande que yo.
          	Más valiente, más firme, más libre.
          	
          	Y la admiro.
          	La admiro como si fuera alguien que realmente camina en este mundo.
          	
          	Porque Kyan es todo eso que alguna vez quise proteger, todo eso que soñé ver crecer sin que nada lo rompiera.
          	Es la versión de un anhelo que no se quedó en silencio, que encontró la forma de existir aunque fuera aquí.
          	
          	Y duele…
          	No de una forma fea, no de una forma amarga.
          	Duele como duelen las cosas bonitas que no puedes tocar.
          	
          	Duele imaginar cómo sería verla reír, verla vivir un día completo sin que yo tenga que escribirlo.
          	Duele no poder celebrarla más allá de esto, más allá de estas líneas donde es todo lo que puede ser.
          	
          	Pero también hay algo profundamente hermoso en eso.
          	
          	Porque aquí, en este espacio, Kyan es intocable.
          	Aquí nadie la alcanza, nadie la cambia, nadie le quita lo que es.
          	Aquí vive exactamente como fue soñada.
          	
          	Y hoy… aunque el mundo no lo vea, aunque no haya velas reales ni un lugar donde llevarle un pastel, yo la estoy celebrando.
          	
          	Con todo el cariño que cabe en algo que no tiene forma,
          	con toda la admiración que se siente por alguien que, de alguna manera inexplicable… sí existe.
          	
          	Feliz cumpleaños a la historia que más me duele y más amo al mismo tiempo.
          	
          	Feliz cumpleaños a mi Golden Star

Azuryx

Hoy, 15 de abril, es el cumpleaños de mi más bella creación.
          
          ★Kyan Álvarez Campos★
          
          Y no lo digo desde la fantasía… lo digo desde un lugar mucho más real que eso.
          
          Porque aunque Kyan solo exista entre palabras, hay algo en mí que la reconoce como si pudiera verla.
          Como si hoy de verdad estuviera cumpliendo años en algún lugar al que yo no puedo llegar.
          
          No es enojo.
          Es algo más suave… y más doloroso.
          
          Es mirarla —aunque sea en mi cabeza— y sentir un orgullo que no sé en dónde acomodar.
          Es saber que todo lo que es salió de mí, pero que al mismo tiempo es más grande que yo.
          Más valiente, más firme, más libre.
          
          Y la admiro.
          La admiro como si fuera alguien que realmente camina en este mundo.
          
          Porque Kyan es todo eso que alguna vez quise proteger, todo eso que soñé ver crecer sin que nada lo rompiera.
          Es la versión de un anhelo que no se quedó en silencio, que encontró la forma de existir aunque fuera aquí.
          
          Y duele…
          No de una forma fea, no de una forma amarga.
          Duele como duelen las cosas bonitas que no puedes tocar.
          
          Duele imaginar cómo sería verla reír, verla vivir un día completo sin que yo tenga que escribirlo.
          Duele no poder celebrarla más allá de esto, más allá de estas líneas donde es todo lo que puede ser.
          
          Pero también hay algo profundamente hermoso en eso.
          
          Porque aquí, en este espacio, Kyan es intocable.
          Aquí nadie la alcanza, nadie la cambia, nadie le quita lo que es.
          Aquí vive exactamente como fue soñada.
          
          Y hoy… aunque el mundo no lo vea, aunque no haya velas reales ni un lugar donde llevarle un pastel, yo la estoy celebrando.
          
          Con todo el cariño que cabe en algo que no tiene forma,
          con toda la admiración que se siente por alguien que, de alguna manera inexplicable… sí existe.
          
          Feliz cumpleaños a la historia que más me duele y más amo al mismo tiempo.
          
          Feliz cumpleaños a mi Golden Star