Yo ofrecí lo más limpio que tenía: presencia, escucha, lealtad, apoyo. Fui impulso cuando dudaban, silencio cuando no sabían qué decir. Eso era lo que quería dar: amistad real, sin condiciones, sin promesas falsas.
Pero entendí que no todos buscan lo mismo. Algunos no quieren cercanía, quieren algo que puedan llamar suyo... Y quedarme donde mi valor depende de lo que esté dispuesta a ofrecer de más, NO es amistad, es negociación.