"Creo que hay recuerdos que no deberían oler" tal vez el único olor que podría admitir en mis recuerdos, es el olor a aquel perfume violeta en el que prácticamente me bañaba cuando tenía 12, cuando creaba mis propios mundos ficticios en los cuales me introducía a mi misma he interactuaba de forma totalmente imaginaria con mis cantantes favoritos.
Era un momento simple, los errores sintácticos no me quitaban el sueño para nada, los problemas ortográficos no eran mi principal preocupación y la historia estaba totalmente escrita simplemente inventada sobre la marcha.
Ahora, se bien por donde va el hilo en mis proyectos, los errores de congruencia, sintaxis y ortografía son una preocupación fidedigna y el tono en general es algo sagrado.
Me encantaría aunque sea ir un poco hacia atrás y decirle a esa niña todo lo que debe hacer para ser una mejor versión de si misma, es más, me encantaría cederle mi mentalidad para así ahorrarnos muchos problemas.
Se perfectamente que si hipotéticamente hiciera eso muy posiblemente no sería quien soy hoy en día, aunque ese es justamente el punto.