— Sans, espera por favor — Frisk, entre lagrimas llamaba a su amigo, quién esté se alejo de ella empujándola al suelo cómo si de objeto se tratase.
—Es un no, niña. — Esas palabras provocaron mas lagrimas a la pobre criatura humana, esta gemía de dolor.
— ¿Pero por qué no? ¿No soy suficiente para ti? — Balbuceaba entre lagrimas y mocos, esté sin tacto alguno, negó sus preguntas. — ¿Entonces no me amas...?
— Te llegué a amar, como amiga. — Frisk aparto su flequillo humedecido por sus lagrimas, para mantener contacto visual con el esqueleto.
—¿Y a Toriel sí? — Mataba con la mirada a su antiguo amigo.
— Sí. — Dicho esto, desapareció dejando un cuchillo en el suelo.
#Mis Pesadillas se hicieron realidad.