Si yo no hubiera tenido que vivir —y preferiría no haberlo hecho— esta ocurrencia, lo tomaría como un descuido ridículo, causado por una absoluta falta de atención. La escena, si no recuerdo mal, era algo como lo siguiente:
—¡Henry, ya es mi turno! ¡Ya la tuviste mucho tiempo!
—¡Puedo tenerla el tiempo que quiera! Además, es tu muñeca, y nunca me dejas usarla.
—¡John! ¡Dile algo!
—Él tiene razón, Mary. Nunca le prestas tus cosas.
—¡Pero...! —la niña comenzó un puchero, acabando con la poca paciencia de su hermano.
Tras esto, Mary trató de arrebatarle la muñeca de las manos, tirando de ella. Henry, ya harto, no solo la soltó, sino que también empujó a su hermana, creo yo que sin intención de lastimarla. Lamentablemente para todos, no calculó su fuerza, ni tuvo en cuenta el borde de la mesa tan cercana a ellos. Me gusta pensar que fue un accidente, y que Henry nunca quiso que Mary se golpeara contra el filo, mucho menos que, por la fuerza aplicada por ambos, el golpe fuera suficiente para dejarla inmóvil.
—¡John, tu hermana! —grité demasiado tarde.
Fuí el primero en reaccionar, seguido de John, quien corrió hacia la pequeña. Trataba de asegurarse de si estaba bien, aunque en su rostro podía ver que no tenía esperanza. Henry se acercó a paso lento, siendo el más asustado de los presentes. La niña yacía apoyada por completo sobre el suelo, con los ojos abiertos y una expresión que demostraba la poca lucidez que todavía tenía, para luego perder la consciencia. Todavía estaba viva, mas ninguno sabía qué debíamos hacer. Sasha soltaba fuertes alaridos mientras daba vueltas a su alrededor, sentándose cada cierto tiempo, para luego continuar rodeándola."